Nostalgia Publicitaria [¡Oh, los viejos comerciales!]
Porque me gustan Baronet. Hace ya bastantes años, esta frase era reconocida por la gente y se volvió un sinónimo popular de "porque quiero". Por increíble que me parezca, hoy pocos la reconocen. Era la frase de un comercial de cigarrilos, marca Baronet, hoy -y desde hace mucho- extintos en México.
Pero, por supuesto esa no fue la única frase celebre, mascota o producto que desapareció. ¿Quién recuerda al vaquero de los Corn Pops? ¿Y las pizzerolas? (Cosa curiosa: Sabritas desapareció las pizzerolas y ahora hay "Doritos" sabor pizza). Ahora el gansito Marinela ya no se despide con ternura, sino que grita el "recuérdame", porque ahora es un gansito a lo "extreme". ¿Qué puedo decir del caballero de las pastillas Halls? ¿Recuerdan al hombre del bombín que llegaba volando a lo "Mary Popins"? Ahora utilizan a un puño de pinguinos que "golpean de frescura" a la gente. Que conste que no pregunto el por qué, que sé de sobra que el mundo -ese mercadote- cambia a diario. Simplemente, siento nostalgia.
¡Ahhh! ¿Alguien ha podido olvidar aquel anuncio bastante insinuante de "Estefano: el hombre"? Dicen que lo quitaron por "sugerente", pero para mí que se tardaron mucho en darse cuenta de lo que sugería, porque duró bastante tiempo.... Otro que quitaron por causas de fuerza mayor, fue el "chaca chaca" de Ariel, que dizque hacía creer a la gente que la ropa deveras se lavaba sola (increíble...) -de hecho ahora en un comercial de otra marca de detergente se burlan del incidente. Me pregunto si quitarán al genio de Maestro Limpio porque hay gente que cree que deveras va a salir un genio de la botella a hacer el trabajo de la casa.
Recuerdo los viejos comerciales del añejo de Bacardí, con Saúl Lisazo. Supongo que finalmente dejó de ser el portavoz de la marca porque cuando empezó a hacer telenovelas en México descubrimos que en realidad esa voz deliciosa no era la suya.... Además ¿Quién puede quejarse si el reemplazo es Andy García? Christian Bach formó parte de dos campañas cuyos lemas son imborrables en mi memoria: "Ponte como quieras ponte Dorian Gray" -de pantimedias. Claro, que aunque nadie se molestó en explicarle al público que Dorian Gray era un personaje de Oscar Wilde que era un hombre hermoso que no envejecía, la idea era "ponerse como se quiere". De hecho en el cine, durante la exhibición de la película "La liga de caballeros extraordinarios", la gente se rió con la aparición de dicho personaje... supongo que al recordar la marca de pantimedias. La otra campaña, mejor recordada aún es la que dice "Interceramic: simplemente lo mejor", que por cierto, a pesar de no aparecer en televisión desde hace ya un tiempo, todavía en el 2002 aparecía la fotografía de Christian Bach en los anuncios de Interceramic en la revista Selecciones.
Tal vez parezca extraño ante tus ojos que sienta yo nostalgia por los anuncios comerciales -en una era en que estos nos acosan y comienzan a parecernos irritantes, pero es precisamente por eso que los extraño. Es que cada día se ven menos anuncios que uno disfrute ver y que dejen la marca en la mente. Cada vez son más los anuncios de detergentes que dejan la ropa blanquisisísima y que dan complejas explicaciones de cómo las partículas subatómicas se meten en las nano-microfibras y otras tantas estupideces que me hacen preguntarme si de verdad a alguna ama de casa le importa eso de los "átomos activos" (¿átomos activos?). Vemos comerciales grotescos, vemos comerciales plagados de adolescentes "radicales" de niños "extremos" y gente rara. ¿Cuántos sorteos se anuncian en televisión? ¿Cuántos "retos"? Son pocos los anuncios de hoy en día que no se pierden en una masa anónima de sonrisas, alaridos, superabsorbencias, superfijación, superfrescura, superblancura, similares y conexos.