Es increíble como un error de juicio puede alterar la vida de varias personas en una sola noche. Aunque es un gran ejemplo, no hablo solamente de esa copa de más antes de conducir en una noche lluviosa, o el darle un aventón al tipo raro que estaba solo en la carretera. Hablo de cosas tan sencillas como escoger qué decir y qué callar.

Es estúpido como todos decidimos creer una cosa u otra basados solo en nuestro juicio, aun y cuando nuestro juicio nos ha llevado a lugares indeseables.

Es terrible lo frágiles que son las amistades cuando entre ellas hay mentiras, o verdades de las que no se está permitido hablar.

¡Bah, allá ellos!. Yo tengo suficiente con mi colitis.