Obviamente, lo que quisieron decir con esta historia es que Dios debe ser alguna especie de sádico. .. ¿que no? oh, perdón. Pero ¿Realmente hay necesidad de que la gente que escribe estas historias meta a Dios en ellas, poniendo palabras en su boca? ¿No les basta con la biblia y los ejemplos – reales y mil veces más creíbles por lo tanto – de la naturaleza? En este caso hubiese sido mejor referirse a cómo las mariposas salen de sus capullos o algo por el estilo. ¿Qué es eso de que un triguero fue a hablar con Dios? (Y uno muy ojete, porque les debió pasar el tip a estos otros) ¿En dónde está la fila? ¿Hay un buzón de sugerencias?

Tal vez estoy equivocada y en lugar de vivir frustrada porque no tengo talento para escribir una novela decente, debería dedicarme a escribir una compilación de historias inspiradoras. Estoy visualizando una sobre un perro de dos patas que busca alcanzar el arcoiris…