a la política ( o más bien al dinero que hay en la política ). No puedo creer que deveras alguien hiciera esto:
Adolfo Cantú, alcalde de General Bravo (estado de Nuevo León, norte), “se divorció para permitirle a su esposa ser candidata a la alcaldía”
Y peor aun sería que los ciudadanos deveras votaran por esa señora, que ha demostrado que es capaz de tal cosa con tal de perseguir el hueso. Y más porque siguen viviendo juntos: es un vil engaño.
3 comentarios »
Comentario de Espiroqueta
Enero 26, 2006 @ 10:18 am
¿Qué no se supone que, el estar casado “habla bien” del candidato?
No entiendo el porque del divorcio.
Comentario de Alejandro
Enero 26, 2006 @ 10:53 am
El politico mexicano nunca ha dejado de sorprenderme.
Con tal conseguir el hueso, el politico mexicano aplica estrategias que harian sonrojar al pobre de maquiavelo.
Comentario de Fanelian
Enero 26, 2006 @ 11:54 am
Parece que el que fuera la esposa del ex-presidente municipal era un impedimento para que ella se postulara. ¡Sabrá Dios!
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