a la política ( o más bien al dinero que hay en la política ). No puedo creer que deveras alguien hiciera esto:


Adolfo Cantú, alcalde de General Bravo (estado de Nuevo León, norte), “se divorció para permitirle a su esposa ser candidata a la alcaldía”


Y peor aun sería que los ciudadanos deveras votaran por esa señora, que ha demostrado que es capaz de tal cosa con tal de perseguir el hueso. Y más porque siguen viviendo juntos: es un vil engaño.