He estado leyendo algunas de las historias cortas de Isaac Asimov que vienen en la compilación “The complete Robot“. En una de ellas, titulada “Someday”, me llamó mucho la atención el concepto de un “Bardo electrónico”. Un bardo electrónico que cuenta una cantidad finita de historias, en un mundo que ha olvidado como leer y escribir, ante la comodidad de computadoras que escuchan y hablan. Claro que los modelos viejos del bardo solo cuentan historias, mientras que en los últimos modelos, se pueden incluso ver.

Lo que me parece curioso es que… teniendo la televisión, que ciertamente ya existía en 1956, ¿Quien querría un Bardo electrónico? Me parece algo extrañísimo… y ni hablar de los videojuegos.

¿Por qué me parece tan extraño? Es que es deliciosamente contrastante, como la imaginación de Asimov lo llevó a crear términos que hoy en día se utilizan como científicos, y, sin embargo, pudiese tener una idea como la de un bardo electrónico y no pensar en los videojuegos. Me parece un toque un tanto inocente, por así decirlo, auqnue no se si en alguna de las demás historias menciona algo parecido a un videojuego.

Tendré que seguir leyendo…