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Estoy en contra de que nos dejen poner música en nuestros cubículos. Particularmente porque a mi vecina le gusta Lupillo Rivera. Eso y las constantes visitas del supervisor que habla hasta por los codos, hacen que de pronto me sea urgente que le entreguen su nuevo escritorio, lejos, lejos de mí.
Si le dejo unos audífonos en su escritorio, ¿entenderá el mensaje?
Sí, esta semana laboral ha sido terrible
3 comentarios »
Comentario de Alex H.V
Marzo 17, 2006 @ 11:41 am
Y eso que no has escuchado canciones de Lupillo grabadas en estudio donde se escuchan varias veces sus eructos…desgraciadamente esto no es broma.
Tengo compañeras en la escuela que lo consideran un romantico empedernido, y que le justifican sus borracheras en los conciertos, ya que es un alma que ha sido traicionada por el amor muchas veces…eso he oido.
Comentario de Fanelian
Marzo 17, 2006 @ 11:44 am
Ah, entiendo. Un alma torturada con la misión de torturar a otras… wow.
Comentario de Merlusa
Marzo 17, 2006 @ 1:27 pm
Y por que será que a la gente que le encanta ése tipo de música, es bien orgullosa de su estampa, y le sube el volúmen a todo lo que da, para tortura de los demás mortales…???
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