Acaba de temblar por… ¿tercera, cuarta vez? en esta semana. El verdadero problema, no son en sí los temblores, sino la alarma que construyó mi padre. Hace un ruido espantoso que me hace saltar del susto – 30 segundos después de que yo ya me dí cuenta de que está temblando. Me movilizo de inmediato al “punto seguro” de la casa y… 2 minutos después de que comenzó a sonar la dichosa alarma, salen los demás de sus habitaciones. Y la chicharra del infierno sigue sonando 2 minutos después de que ya pasó.

Eso es lo que realmente me altera los nervios…