Hoy fui a una piñata me regalaron una bolsita de dulces. Ultimamente me ha dado por revisar las etiquetas de los productos para ver dónde fueron elaborados, y descubrí lo siguiente:
- El “Pelón pelo Rico” está hecho en México… por Hershey México SA de CV.
- El “Duvalin” fue hecho en México por Barcel, SA de CV.
- “Tama-Roca”, en México por Grupo Frato SA de CV.
- El Mazapan de La Rosa y Caramelos de La Rosa, en México por Mazapan de La Rosa SA de CV y Caramelos de la rosa SA de CV respectivamente
- Goma de Mascar “PAL” en México por Sabritas S de RL de CV.
- Chocolate en forma de moneda no empaquetado para su venta individual, hecho en Guatemala.
En realidad todo mi desconcierto se debe a enterarme de que el Pelón Pelo Rico es de Hershey, y que hace poco “descubrí” que Sabritas es de Frito Lay – y nunca pensé que el chicle PAL se hiciera en México, porque la envoltura lleva los colores gringos… aunque esto no me impactó tanto como el saber que el Chocolate “abuelita” es de la Nestlé.
Por eso, seguiré tomando jugos Jumex y comiendo pan Bimbo.
Es bueno que haya inversión extranjera porque le da trabajo a mucha gente y deja dinero en forma de impuestos (Hacienda no perdona a las empresas grandes) y salarios no solo para los trabajadores directos, sino para los proveedores locales de bienes y servicios, para la gente que trabaja para esos proveedores, etc.
Pero siempre es mejor si hay empresas Mexicanas que elaboran productos tan buenos y los comercializan tan bien que no tienen necesidad de venderse a un conglomerado extranjero – Ahora que sin verdadera necesidad se vendan porque les llegaron al precio, no es para hacer drama tampoco, porque a fin de cuentas los negocios son para producir dinero.
Evitar que entren productos extranjeros no funciona porque se evita que la primer condicionante se cumpla: si no hay de dónde más escoger, lo que sea es “bueno”, pero no necesariamente tan bueno como debería ser y terminamos pagando precios altos por cosas no muy buenas.
Ahora, para hacer cosas buenas y que la gente las prefiera por sobre otras es necesario ser competitivo (O sea que te salga ganancia luego de hacer un buen producto y venderlo a un buen precio, para volver a invertir en volverlo a vender, etc.) y para ello, tenemos que entender que “tener tu propio negocio” implica mucho más que el decir “Tengo un cuarto en una esquina y mi mamá hace tamales bien sabrosos”.
Tener un negocio propio implica que:
– Tienes que saber si hay a quién venderle y qué tanto está dispuesto a pagar por tus tamales. A lo mejor hasta tienes que empezar dando muestras, para ver si le gustan a la gente.
– Necesitas dinero: No solo para la masa y las hojas, sino para el agua, la electricidad, las bolsas, el sueldo de algun empleado, las servilletas, desechables, el gas, al pintura, el letrerito de afuera, etc. ¿Vas a pedir prestado? ¿A quién, en dónde? tienes que calcular cuánto vas a pagar de intereses y cómo vas a ir pagando.
– Necesitas un proceso: ¿Vas a trabajar sobre pedido o todos los días vas a tener una cantidad de tamales ya hechos para vender al que llegue? ¿Cuántos tendrás que tener ya hechos? ¿A qué hora se empezará a trabajar? ¿Cuántas personas se necesitan? ¿Habrá mesas para comer ahi o serán solo para llevar? ¿Vas a vender refrescos también? ¿Habrá entrega domicilio? ¿Cuánto tiempo te lleva tener una orden de 30 tamales de carne de res listos?
– Necesitas pagar impuestos: Darte de alta en hacienda y en el Estado y declarar según el régimen fiscal en el que estés – seguramente necesitarás la asesoría de un Contador.
Y seguramente me estoy olvidando de montones de cosas que deberías de tener en cuenta antes de lanzarte de lleno al mundo los negocios, y lo más interesante es que nada de esto te puede garantizar al 100% el éxito, pero si te va a yudar a no quedarte en calzones si no resulta como esperabas.
El que te lances a la brava, nomás porque tienes un cuartito en una esquina y tu amá cocina unos tamales bien sabrosos, no hace responsable a “La Chata” del fracaso de tu empresa tamalera.
Por otra parte, como consumidores, vale también la pena echarle una mano al paisano probando los productos hechos en México por productores mexicanos.
ok. Me emocioné. Lo siento.
Los caramelos Milkaramel y el Mazapan de la Rosa son lo máximo.