Soy muy quejumbrosa, lo sé. Pero no soy hipocondriaca. De verdad me duele mi pierna izquierda, en cada una de sus articulaciones. Tambien me duele la espalda, tanto por tensión como porque el dolor de la colitis se irradia. Las muñecas me duelen desde hace años, por el uso continuo de la computadora. Hoy, además, la sopa de tortilla y la lechuga de la tostada que me comí a mediodía me provocaron un sueño terrible.
Así como para ti es difícil creer que todos los días me duele algo, para mi es difícil creer que a ti no te duele nada la mayor parte del tiempo.
Pero, por lo menos, ya puedo respirar por la nariz, asi que por lo menos puedes darme crédito por ello.





